Category: Crónistas Escuela de Magia “Ana Tamariz”


Cuando conocí a Kayto por primera vez me pareció un persona sorprendente. Me pregunté, eso sí, cuanto del personaje había en la persona y me di cuenta que ambos eran lo mismo. Kayto es risueño, natural y por encima de todo absolutamente inimitable.

Todos los magos conocen a Kayto y todos hablan maravillas de él. Tiene muchos amigos y la mayoría siempre tienen alguna divertida anécdota que contar. Entre bambalinas, y hablo en primera persona, pues he tenido el gusto de ayudarle como staff en Con Té de Magia, es todo un profesional. Cuando sale al escenario su manejo de los espectadores, del show y de todos los pequeños elementos que le rodean es extraordinario.

Mi relación con Kayto ha sido puramente profesional pero he descubierto que su originalidad es digna de mención. Hemos dicho mil veces aquello dé, esta expresión, este gesto, es de Kayto. Ha creado algo grande y a través de esta entrevista y desde La Voz de Raudive pretendemos rendirle  merecido homenaje.

Lógico y evidente agradecimiento a Ana Tamariz y a su Gran Escuela de Magia pues esta entrevista ha sido realizada como orgullosos Cronistas de la misma, y eso siempre siempre es un auténtico lujo.

Os dejo a continuación la entrevista, espero que la disfrutéis y ¡que viva la magia!

Imagen 2A finales de diciembre del pasado año tuvimos el gusto de entrevistar a uno de los magos más geniales del panorama nacional: Karim. Gracias a la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” y dentro de la labor que realizamos como cronistas oficiales, y de la que nos sentimos muy orgullosos, nos encontramos con este ovetense en el mítico Teatro Alfil. Allí nos contó algunas cosas.

Karim es un mago multidisciplinar con distintos shows, tal y como nos cuenta en la entrevista, en los que mezcla la magia, rama en la que es un experto, como demuestra no sólo su dilatada trayectoria profesional sino también los galardones que a lo largo de esta la comunidad mágica le ha concedido, y en los que también salpimenta con un humor descacharrante que le hace especialmente interesante.

Como ejemplo, aunque hay muchos más, Karim fue galardonado con el Premio Frakson del año 2004 y con el premio del Congreso Nacional de Francia un año después. En la rama del humor fue premiado en el Congreso Nacional de Zaragoza (2004) en la categoría de magia cómica. Además es relevante mencionar que Karim es cómico habitual en Paramount Comedy y actualmente actúa por toda nuestra piel de toro con un show que le esta reportando muchos éxitos y que ha bautizado “Kamino de Risas”, muy recomendable y del que nos habla también en la entrevista.

Sin más dilación os dejamos con esta interesantísima entrevista donde Karim nos habla sobre su forma de entender la magia, sobre la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz”, sobre sus espectáculos, sobre sus influencias y sobre muchísimas cosas más que interesaran tanto al púbico profano como al experto mago que quiera conocer de primera mano a Karim.

Os dejamos con la entrevista y ¡que viva la magia!

Agradecimientos:

– Gracias a Karim por recibirnos, por hablarnos con tanta claridad y por conectar tan rápido. Gran mago y gran persona. Un placer.

– Gracias a Ana Tamariz por toda la gestión. Siempre un gusto y un honor ejercer de cronistas de la Escuela.

– Gracias a Teatro Alfil por el espacio para la entrevista.

421687725_640Magia en 360º. “Más difícil todavía” rezaba el slogan que invitaba al III Festival Plus Ultra Seguros de Magia. El prestigioso y siempre innovador Circo Price, con el patrocinio de Plus Ultra Seguros, y la mente de Jorge Blass dieron fruto a este proyecto, que se ha extendido durante, nada más y nada menos, que cuatro semanas. Teníamos ganas de magia, teníamos ganas (y a decir verdad era un auténtico honor) ver la ciudad copada de carteles que anunciaban a Jorge Blass, a Yunke, a Juan Luis Rubiales, a Kotkin, a Dani Daortiz o a Lennart Green. Y lo era porque, aunque sea un fogonazo en mitad de todo un fulgor de espectáculos, pero ahí reluce nuestro arte.

Gracias a la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” (que siempre nos cuida de maravilla) y, por supuesto, gracias a la directora, mente creadora, artífice y madre de la Escuela, Ana Tamariz acudimos el día del estreno (8 de marzo de 2013) a tan excepcional evento que se anhelaba con expectación, o al menos así lo percibí.

Al inicio, antes del espectáculo, caminaban entra las mesas más cercanas al escenario magos con altas chisteras y elegantes chaquetas que, como magos de la Escuela, creaban pequeños milagritos frente a los ojos de los espectadores. Magia de cerca en estado puro, de la que tan bien se enseña en la Escuela y que los alumnos de la misma estaban dando buena cuenta.

¡Empieza el show! Se apagan las luces y la música invade del Price mientras los magos comienzan a aparecer en distintos puntos de la sala acompañados de un brevísimo fogonazo de luz que los acompaña. Un inicio muy espectacular que supo atraer rápidamente la atención del público.

El primer mago en ocupar la plataforma circular que a modo de escenario se elevaba en mitad de la sala, fue Yunke. Un efecto muy visual, de impacto y muy rítmico en el que una bella señorita sufría todas las eventualidades habidas y por haber a las que decidía someterle el mago. Continuó Miguel Muñoz, profesor de la Escuela y excelente manipulador. Ofreció una deliciosa rutina de manipulación de bolas en la que, como si de una extraña poesía se tratara, jugaba con el agua que se materializaba entre sus manos.

Después fue el momento para las presentaciones, el artífice y voz cantante del proyecto, hizo su aparición. El mago madrileño y también profesor de la Escuela, Jorge Blass presentó el show, a sus compañeros e hizo un pequeño juego que mezclaba un anillo con desapariciones y apariciones imposibles. Tras Jorge, un mago finlandés muy peculiar, Marko Karvo. Ataviado como los más clásicos ilusionistas de principios de siglo, Karvo presentó una espectacular rutina con palomas (las cuales surgían de lugares a cada cual más raros) y terminó haciendo volar sobre las cabezas de los espectadores hermosísimas aves tropicales.

En la mitad del espectáculo el siempre sorprendente Jaime Figueroa revolucionó el escenario del Price con su papel del Gran Fetuccini, un mago internacional al que todo le sale mal. Con notas de flamenco y la obsesión por realizar en condiciones el juego del huevo y la bolsa, Figueroa presentó estupendos efectos en una clave cómica que en ningún caso reducían la fuerza de los mismos. Jorge Blass volvió con una misteriosa predicción que en forma de pizarra colgaba sobre las cabezas de los espectadores para revelarse de una curiosa manera que parecía del todo imposible.

Tras Blass, de nuevo Yunke, que emulando al gran Harry Houdini se internó en una caja impenetrable de la que surgió victorioso gracias al poder de la ilusión. Los rusos Sos y Victoria se lanzaron, en la recta final del festival, con un número de transformaciones de vestuario a cada cual más imposible e impresionante, mezclado todo ello con pequeñas notas en forma de llamaradas que recorrían las manos de Sos .

Culminó la gala Jorge Blass que con ese toque tan característico que sólo él sabe darle, lleno el cielo de pequeños copos mágicos que caían sobre los espectadores y materializó la magia sobre nuestras cabezas en un espectacular final. Tal y como había empezado los magos fueron apareciendo, saludando e introduciéndose en una extraña caja que los elevó. Un fogonazo y los ilusionistas habían desaparecido frente a nuestros ojos. El público del Circo Price se levantó para aplaudir a la magia.

Una estupenda velada que pudimos disfrutar gracias a la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz”, siempre presente, siempre trabajando, allá donde se levante la nota de la magia.

 

El pasado 20 de octubre de 2012 La Voz de Raudive se desplazó hasta la mítica sala madrileña Galileo Galilei para ver actuar al mago francés Jean Philippe Atchoum, todo ello dentro del ciclo de entrevistas que realizamos como orgullosos cronistas de la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz”.

Fue un auténtico placer entrevistar a Jean Philippe. Un mago cercano y muy entusiasta que no dudó en atender nuestras preguntas. A modo de brevísimo resumen podemos apuntar que nació en Cognac (Francia) aunque a temprana edad se trasladó a Burdeos donde realizó sus estudios de comercio. Desde muy pequeño sintió atracción por las artes escénicas y esto le llevó a embarcarse en una aventura profesional a través del circo y la magia.

En los años 90, introducido ya en los ambientes madrileños de la magia, Jean Philippe empezó a juguetear con la globoflexia. Sus ganas de innovar y su amor por la magia le convirtieron en el primer mago en practicar la globoflexia y en ganarse el sobrenombre de El Latex King.

En la actualidad reside en Madrid e imparte clases en la rama de “globomagia” como profesor de la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz”, lo cual es un doble lujo para nosotros disponer de un artista de su calidad en tan emblemático centro de formación mágica.

No queremos revelaros más datos de El Latex King, preferimos que sea él quien os los cuente.

¡Os dejemos con la entrevista a Jean Philippe Atchoum!

Agradecimientos:

– a la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” por ayudarnos tantísimo y sobre todo por darnos impulso, empuje, para seguir trabajando, seguir divulgando magia, seguir con muchas ganas de informar.

– a Jean Philippe, por ser cercano, por estar dispuesto a nuestras fotos, a nuestras preguntas. Gracias por todo.

– a la Sala Galileo Galileo, siempre dispuestos, amables. Gracias a ese estupendo personal.

– a Paloma Canseco (@theberryblues) nuestra fotógrafa de magos por su apoyo, por hacer que la maquinaria del blog siga funcionando.

cumpleaños tamarizMe resultaría imposible, es más, creo que engañaría a todos los lectores si digo que este artículo lo escribo desde la distancia, desde el periodismo más objetivo, desde la frialdad de la libreta de campo y la cámara de fotos. Por lo tanto voy a reconocer que este artículo lo escribo desde la admiración más absoluta a Juan Tamariz, desde las entrañas de la ilusión. Sólo así, entiendo, seré capaz de transmitir con la más cercana fidelidad las horas que pasamos homenajeando a tan inmenso artista.

El pasado martes 30 de octubre la mítica sala madrileña Galileo Galilei acogió la celebración del 70 cumpleaños de Juan Tamariz. Este evento, perfectamente cuidado hasta el más mínimo detalle, fue organizado por la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” al completo. Grandes figuras de la magia, clásicas y actuales, se concentraron en la capital para festejar junto al maestro de la cartomagia y demostraron, tal y como apuntó Alfredo Marchese Alan, que Juan es “un maestro del arte, y no solo de la magia, pues eso es indiscutible, sino un maestro de cultivar amigos.”

Mientras los invitados disfrutaban del ágape y charlaban animadamente me introduje discretamente entre aquellos grupos de gente y, acompañado de mi clásica libreta de lomo negro, describí, casi extasiado, aquel mágico ambiente. Grandes magos de todos los tiempos intercambiaban consejos, técnicas y anécdotas, voces en inglés y en español se intercambiaban en perfecta consonancia. Todos profesionales, todos vinculados al arte del ilusionismo, todos allí reunidos para conmemorar 70 años de magia del universo Tamariz.

Recuerdo con especial emoción la entrada de Juan en la sala. Acompañado de su mujer y, de la también maga, Consuelo Lorgia, el “mago del violín invisible” fue recibido con un caluroso abrazo. Las felicitaciones, los regalos, los gestos cariñosos y la profunda admiración de los presentes impedían a Juan Tamariz avanzar mucho más allá de unos pocos pasos. Me evoca aquella escena la atención constante de Ana Tamariz que guiaba a su padre por aquel maremágnum de amigos y compañeros con total cariño y dedicación.

Juan fue saludando uno a uno. Muchos de aquellos magos, buenos compañeros con los que hacia apenas unos días había trabajado intensamente en las ilustres Jornadas del Escorial que desde 1973 él mismo organiza. Sea como fuere, allí se habían reunido los magos más importantes a nivel nacional e internacional Pepo Capel, Miguel Ángel Gea, Luis Piedrahita, Jorge Blass, José Luis Ballesteros, Camilo Vázquez, Paul Wilson, Steve Beam, Christian Engblom, y otros grandísimos ilusionistas, que sumaban, al igual que las cartas de la baraja francesa, cincuenta y dos.

Durante el discurso de cierre de la celebración privada, y situado frente a las grandes velas que señalaban los 70 años que cumplía, Juan pronunció unas bonitas palabras a todos los amigos que allí se habían reunido. Me gustaría compartir con vosotros una hermosa reflexión que el maestro Tamariz realizó con los presentes y en la que reconocía que “lo importante es tener la magia, o cualquier otro arte o cualquier oficio pero lo que uno hace es parte de uno pero esa parte no es más que una parte, la parte principal es sentirse vivo, sentirse querido y sentir que puedes querer […] si yo estuviera aquí y fuera muy bueno en mi arte y no estuvieran más que dos…no sirve para nada”. Quizás, y es mi humilde opinión, estas palabras reflejen lo que es Juan Tamariz.

No podemos olvidar el emotivo vídeo, elaborado por Manuel Vera, que dedicaba con profunda admiración, una seria de dispostivas que recorrían la vida de JuaTamariz. Algunas imágenes del pintor belga del surrealismo ambientadas en el universo Tamariz se proyectaban en la tela blanca acompañadas por la música de Jacques Brel. Algunos guiños a la familia Tamariz en forma de instantánea y, por encima de todo, el sentido agradecimiento a una vida entera dedicada a la magia. Hermoso homenaje de Manuel Vera que Juan Tamariz seguro guardará en su corazón.

Terminado el mágico banquete, Juan se despidió momentáneamente y se retiró a la intimidad de su camerino para prepararse para el auténtico espectáculo. Mientras, a las afueras del recinto, cientos de personas esperaban impasibles haciendo cola mientras la lluvia caía sobre sus cabezas. No crea el lector que vi, mientras recorría cámara de vídeo en mano la fila, una cara de frustración pues lloviera, tronara o cayeran chuzos de punta del cielo, nada podía arrebatar a los amantes de la magia un ápice de ganas de ver al más grande de los magos. Esto era otra muestra muda, del amor incondicional que los públicos dedican en un sonoro silencio a Juan Tamariz.

Poco a poco, en ordenada comunión, los fieles de este arte llamado ilusionismo ocuparon sus sitios. Ya fuera sentados o de pie, los espectadores iban poblando la Sala Galileo Galilei con tremendo entusiasmo mientras los preparativos se realizaban entre bambalinas. La magia se respiraba en el ambiente, los que eran magos se divertían compartiendo con sus compañeros técnicas, nuevos espectáculos, ideas y libros por publicarse, los no magos sentían el cosquilleo especial de quien va a presenciar algo irrepetible y rememoraban junto a los amigos otros espectáculos de Juan, añadiendo “ya verás que grande es Tamariz ¡vais a alucinar!”. No se equivocaban.

Juan Tamariz apareció en el escenario y las trescientas y pico personas de la sala se entregaron a la magia con una tremenda ovación. Desde la primera palabra, y no exagero, desde la primera palabra, el mago de blanca y despreocupada cabellera, domino la atención del público. Es totalmente cierto que algunas personas tienen “algo” especial que no es posible resumir o explicar con palabras o imágenes. Bien, Juan Tamariz es una de esas personas. Como embelesados, escuchábamos y perseguíamos con ritual atención las palabras y los gestos del ilusionista esperando ver lo imposible.

Durante cerca de una hora Juan presentó un espectáculo lleno de efectos maravillosos. Con un desarrollo excelente que no decaía ni un momento los espectadores del Galileo Galilei se encontraban en una auténtica montaña rusa de ilusiones. Juan siempre en contacto con el público, siempre sacando una sonrisa, siempre atento para que el ritmo de la magia no decayese. Cartas que se multiplicaban en las manos del mago una y otra vez, otras que aparecían y desaparecían a voluntad, adivinación del pensamiento y muchos otros que casi te hacían saltar las lágrimas.

Por supuesto, es de rigor señalar que Juan tuvo la deferencia de presentar unos cuantos efectos de la disciplina de magia de cerca en la que, si cabe, es mejor aún. Era un auténtico festival, las cartas subían, bajaban, desaparecían y se transformaban en las manos de Tamariz. Una y otra vez, bajo la atenta mirada de la cámara de video que acercaba las manos del mago hasta un proyector, lo que parecía imposible en aquel espacio y en aquella distancia, se producía. Yo personalmente me sentí extasiado y supe, en aquel instante, y lo descubro ahora, que ni poniendo toda mi habilidad en este texto sería capaz de describir la fuerza que tuvo aquella demostración de suprema cartomagia.

Tras el espectáculo de Juan, y tal y como rezaba el cartel, fueron subiendo al escenario los amigos de Tamariz. Consuelo Lorgia abrió singular lista de magos de esa noche con un mano a mano de mentalismo que realizó con Juan; Alfredo Marchese Alan tomó el relevo con un estupendo juego con pizarras, le siguió Camilo Vázquez trasportando bolas de una mano a otra mágicamente y Fernando Arribas continuó el show con un juego musical muy divertido y así fueron colaborando en el setenta cumpleaños de Juan Tamariz. El juego de Madhi Gilbert demostró a partes iguales que, no solo es un mago extraordinario sino que nos dio a todos una auténtica lección de superación, después Luis Piedrahita se puso frente a los focos para presentar un monólogo espectacular que recordó a los espectadores el estupendo cómico que es.

Aquella salida de magos presentados por Tamariz estaban volviendo prácticamente loco al público, que casi no podía creer la suerte que estaban teniendo viendo tal cantidad y calidad de ilusionistas juntos. El famosísimo Jorge Blass ofreció con su singular carisma un efectazo de manipulación, haciendo aparecer y desaparecer cartas a placer.  El israelita Asi Wind realizó frente a los públicos un estupendo juego con billetes que nos dejó estupefactos. Todo ello terminó fantásticamente con la actuación de un mito de la magia, el suizo Roberto Giobbi, que encandiló a todo el mundo con su excelente cartomagia de escuela.

Salieron los actuantes al escenario del Galileo Galilei para saludar y festejar con los espectadores. En mitad de aplausos y voces de agradecimiento, el público se encendió y le cantó el cumpleaños feliz a Juan Tamariz. ¡Que bonita forma de demostrar el sincero amor que profesaban al mago! En mitad del escenario aquel hombre de blanca cabellera y alto sombrero que tanto había hecho por la magia recibía el agradecimiento profundo de los espectadores.

Es preciso recordar en estas últimas líneas, y por si puesto agradecer, el intenso trabajo del equipo de la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” que con su esfuerzo y dedicación consiguieron hacer todo posible. Quiero nombrar a Julio Sánchez, a Elena Torner, a Laura Llano, a Mónica Peláez, a Raquel González, a Paloma Canseco, a Daniel Tamariz, a Mónica Tamariz, a Manuel Vera y, por supuesto, a Ana Tamariz. Un agradecimiento especial y personal a la propia sala Galileo Galilei por dar cabida a tan extraordinario evento. Gracias, por supuesto, a todos los grandísimos magos que estuvieron aquel día presentes para homenajear a Juan Tamariz y que hicieron, si cabe, aún más especial la velada.

Antes de concluir este extensa crónica me gustaría compartir una reflexión. Concluido el evento intercambié unas palabras con el mago y buen amigo Julio Sánchez, y meditábamos juntos sobre la figura de Juan Tamariz. Cualquier persona sabe quién es Juan, su nombre se ha extendido por el mundo , y su presencia perdura con cariño en la mente de todos aquellos que alguna vez han tenido el gusto de verle actuar o de estar con él. Juan es considerado por los públicos como un estupendo ilusionista. Pero comentábamos Julio y yo algo más importante aún, si los espectadores supieran la grandeza de Juan Tamariz como trabajador y como persona entonces, y fijaos lo que digo, entonces podrían olvidar lo inmenso y absoluto que se vuelve cuando hace magia.

Juan nos ha enseñado muchas cosas, quizás una de ellas sea, que no debemos nunca enterrar nuestro “niño interior” y que debemos seguir, con paso firme y mirada la fija, la dirección que nos conducirá hacia el arcoiris de la magia.

Agradecimientos especiales:

– a Paloma Canseco por el infatigable trabajo como fotógrafa durante muchas horas y por su presencia alentadora.

– a la Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” y muy especialmente a su directora, Ana Tamariz, porque gracias a ella existen estas palabras.

– a Juan Tamariz por ser la antorcha del ilusionismo para los públicos y la estrella guía de la magia para los magos.

El pasado sábado 6 de octubre el equipo de La Voz de Raudive, en su ejercicio de cronista de La Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” y ataviado con todos los instrumentos de grabación, tomó la autopista A-6 dirección Segovia para acudir a un espectáculo muy peculiar.

La Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” junto a Microteatro por Dinero llevaron la magia hasta la Antigua Cárcel de Segovia. El famoso ilusionista Miguel Ángel Gea brindó a los segovianos una auténtica lección de magia de altísima calidad que hizo las delicias de todos los que tuvieron la suerte y el acierto de la pasarse por la cárcel.

La propuesta era la siguiente: quince minutos de magia en una de las celdas de la Antigua Cárcel de Segovia. Gea demostró ampliamente en ese corto periodo de tiempo que se lleva muy bien con las monedas, y ofreció su dominio de este arte con apariciones y desapariciones imposibles y florituras que levantaban ovaciones. El mago se ganó al público desde el primer minuto, mereciéndo los aplausos que reverberaban en las paredes de aquel lúgubre espacio pero lleno de misterio y de magia.

El fantástico pase terminó con un divertidísimo número de escapismo en el que Miguel Ángel dejó claro que es un auténtico fuera de serie en todas las ramas de la magia, desde la numismagia hasta la magia con cartas, pasando por otros efectos de escenario. En definitiva, una auténtica maravilla ver a Gea en acción y sobre todo en un lugar como la Antigua Cárcel de Segovia.

A continuación, y gracias a Paloma Canseco (@theberryblues), nuestra fotógrafa de magos, podéis disfrutar de las fotografías que realizamos a Miguel Ángel durante el show, ¡esperamos que os gusten!

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Agradecimientos:

– a La Gran Escuela de Magia “Ana Tamariz” por permitirnos enarbolar el estandarte del crónista mágico (cuestión que nos honra profundamente) y por seguir ofreciendo tanta magia de calidad todos los días del año.

– a Microteatro por Dinero por iniciativas tan interesantes como esta.

– a Miguel Ángel Gea por la deferencia que siempre demuestra hacia nosotros y por su dedicación al arte de la magia