Queridos amigos, hoy tenemos el placer de presentarles el “Manual esencial para el perfecto voluntario en juegos de magia”, obra inédita y única que no podrán encontrar en ninguna tienda ni página web, sólo aquí, y para ustedes:

Previo al desarrollo de este completo y breve manual, es preciso distinguir los tres, no, los cuatro, no los cinco… bueno, los componentes esenciales en un juego de magia, que son:

 – El gran y afamado mago venido desde muy lejos

– El gran y estupendo público venido desde más lejos aún.

– El as de picas y 51 amigas venidas de más cerca.

– Diversos artilugios mágicos

– Un escenario o soporte similar para desarrollar el truco (por ejemplo un cubo de fregona)

– El perfecto, sonriente y bello voluntario seleccionado totalmente al azar

Sólo cuando se tengan todos estos elementos será posible la realización del juego de magia.

 No hay que ser un lince para darse cuenta de todos los elementos son importantes, pero la figura del voluntario es esencial en el juego: no volunteer, no party.

Existen tres tipos de voluntarios “mágicos”: los que levantan la mano desesperadamente hasta descoyuntarse el brazo, los que se empiezan a hundir en la silla y miran al suelo con el fin de no ser vistos, y los que sin darse cuenta cómo son seleccionados. En ese último grupo parezco encontrarme yo. He aquí la situación:

Usted, que se acaba de enterar de que era voluntario, es señalado por el mago e invitado a escena. Usted comprueba temeroso que es “usted” el elegido, viendo como una multitud de ojos posan su mirada en su persona. Se levanta, va a al escenario, y una sensación misteriosa invade su cuerpo ¿es miedo? ¿son nervios? ¿risa floja? ¿temor a no saber barajar? ¿manos de mantequilla? Pensamientos como “mierda, y yo con la camisa sucia”, “me voy a tropezar, me voy a tropezar, lo sé”, “si me desmayo no respondo” “en qué hora saqué la entrada” “tenía que haber ido al baño antes”… y otras tantas cosas por el estilo. Pero un buen voluntario no se debe dejar llevar por esta situación, debe dominarla, ser encantador, ¡que el público le adore! ¡Que le aplaudan más que al mago!

Y es que ser voluntario es una tarea ardua, difícil, exigente. Hay que estar preparado y entrenar todos los días. ¡Nunca se sabe cuándo te puede tocar! Los focos le apuntan. Pero el mago es el rey de la escena, no usted. No pose, y, por supuesto, no se le ocurra hablar más de la cuenta ya que no es el Club de la Comedia, esto es un espectáculo serio. Tan solo siga las instrucciones del mago y todo saldrá bien.

No obstante, aquí le dejo un entrenamiento que deberá realizar a diario si quiere convertirse en el voluntario ideal.

1. Baraje con soltura durante 10 mins todos los días

2. Suba y baje escaleras con los tacones más altos que tenga, eso le ayudará a conseguir equilibrio

3. Mantenga una higiene dental adecuada, y si bebe no salga voluntario, evite riesgos.

4. Prepare respuestas fáciles a preguntas complejas. No hace falta dar todos los apellidos cuando nos preguntan el nombre.

5.  Por favor, no ligue con el mago.

6. Lleve siempre encima: un anillo, un pañuelo, un rotulador, un elemento que sea un regalo de alguien, un conejo, una moneda, una baraja, una peluca (para voluntarios de nivel experto que quieran salir dos veces), y otros elementos que considere necesarios.

7. La manicura bien hecha es imprescindible si es voluntario en magia de cerca

8. Si es mago, nunca lo diga, o no saldrá.

9. Piense un personaje histórico

10. Practique una firma bonita.

11. Compre una entrada para un espectáculo de magia, si no, todo lo anterior no sirve.

12. En caso de duda, consulte con el público.

 

Autoria: Paloma Canseco Muñoz (@robinandaoudrey)

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