“Imagine usted despertar en mitad de la noche. Su mirada, desorientada, se dirige al despertador que con luces rojas anuncia las tres y cuarto de la madrugada de un día cualquiera. A medida que pasan los segundos su visión se hace más clara y puede observar, con terrible perfección, la presencia de un hombre que le escudriña desde el umbral de la puerta.

Estupefacto e incrédulo ante semejante presencia imposible, frota  los párpados con sus puños y enfoca la mirada hacia la oscura figura. Con altura desproporcionada y ataviado con un clásico sombrero, aquel extraño hombre sin rostro, lo mira inmóvil, mientras usted solo alcanza a temblar con el corazón encogido en el pecho.”

Algo similar a esto, aunque parezca mentira, es lo que han experimentado muchas personas. Desde hace algunas semanas hasta ahora, el programa de Iker Jiménez, Milenio 3 ha ido recopilando diferentes casos de lo que se conoce como The Hatman (El hombre del sombrero) o, como lo definiía Carl Jung, La Sombra. El tema es absolutamente apasionante y nos conduce hasta lo más profundo de nuestro ser, pero en este artículo apuntaremos algunas breves notas que servirán al lector, si lo desea, para ir más allá.

Carlos Largo, reportero de Milenio 3, presentó una estupenda investigación que tenía como protagonista a Jaime, un niño de corta edad que parecía contactar con una presencia que lo atemorizaba. Son muchos los niños que dicen tener un amigo imaginario que juega con ellos, cuestión que los psicólogos consideran algo absolutamente normal, no obstante la figura que se aparecía junto a Jaime parecía ir más allá. Se tumbaba en su cama, junto a él, y según testimonio del pequeño amenazaba con llevarse a su hermano. Semejante escena, propia de un película de terror, tenía protagonista a un hombre alto y con bigote, que se presentaba ataviado con capa y sombrero azabache. Un ser que parecía identificarse con The Hatman.

Los casos seguían (y probablemente siguen) produciéndose, y Milenio 3 por su eco mediatico, tenía la posibilidad (y yo entiendo, la obligación), de investigarlos y sacarlos a la luz pública. En un careo amistoso propio de un procedimiento judicial, Iker Jiménez situó frente a las ondas de la Cadena Ser, los testimonios de tres personas que habían tenido contacto, en el último año, con lo imposible. En San Lorenzo del Escorial (Madrid, muy cerquita de donde este escribe), Torrejón el Rubio  (Cáceres) y las cercanías de la preciosa zona de Doñana, tres personas habían sido observadores de un extraño ser de características muy similares y que podría relacionarse, sino con The Hatman, pero sí al menos con La Sombra. Un par de semanas después, quizás un poco más, uno de los integrantes del grupo Medina Azahara observaba en mitad de la carretera a un ser terriblemente similar al que hacía unos meses los anteriores testigos habían observado.

¿Quienes son esos seres? Unas criaturas de tamaño descomunal, sin rostro, largos ropajes y, en ocasiones con una extensa caballera, que observan a los ocupantes del vehículo que pasa a su lado, y que después ser pierde en la oscuridad. ¿Es producto de la mente del observador? Quizás, los expertos en la mente podrán perfectamente catalogarlo dentro de alguna alteración pero aún así, y a pesar de haber sido observado por varios personas, reviste de una fuerza descomunal.

La pregunta inmediata que me formulo, inevitable bajo mi punto de vista, y estando tan cerca la #ao2012 es ¿tienen alguna vinculación estas sombras o figuras que se presentan con el fenómeno ovni? Las respuestas son variadas, algunos afirmaran con rotundidad , otros negaran y unos cuantos, entre los que me encuentro, opinaran que, como en todo, encontraremos parte de de los casos que sí y parte que quizás responden a otra causa distinta y también inexplicable. Determinar cual es cual no es cuestión baladí.

Mi mente ronda constantemente este tema y a medida que mis pasos me conducen a páginas como The Hatman Project u otras dedicadas al estudio del arquetipo de Carl Jung, la Sombra, un ser inferior que es reflejo de nuestra propia personalidad y que de alguna forma absurda e imposible para el hombre “racional” se materializa frente a nuestros ojos, me hace pensar en distintas teorías.

¿Estamos llamando a esa Sombra? ¿Son los seres de las estrellas que, cuando se les solicita, aparecen entre los terrícolas para decir algo como “estamos aquí”? ¿Son espectros o entidades atrapadas en este mundo o que, simplemente a voluntad, vagan por una esfera que se localiza entre el mundo material y el de los espíritus? ¿O acaso, y como última idea que puede salvar todas las anteriores, la Sombra o The Hatman, responde a una causa que los medios científicos y técnicos actuales son imposibles de medir y por eso, no existe para nosotros?

Demasiadas preguntas que se multiplican según profundizamos y respuestas sin demasiado fundamento o poco claras. No obstante me atrevo a recomendar al lector que valore y reflexione atentamente sobre lo leído y escuche los programas abajo referidos, en nuestra burbuja de normalidad y felicidad muchas veces rehusamos nuevos pensamientos o ideas, y en ocasiones esas ideas son absolutamente reales y corremos el riesgo de que se introduzcan en nuestra burbuja sin estar preparados para asimilarlos.

Buenas noches

Programas de Milenio 3

http://www.ikerjimenez.com/milenio3/milenio3-11×34.html

http://www.ikerjimenez.com/milenio3/milenio3-11×30.html

http://www.ikerjimenez.com/milenio3/milenio3-11×36.html

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