Me encontraba hace un par de días leyendo las últimas noticias cuando me encuentro con un titular de ABC que reza de la siguiente manera: “Implantar recuerdos falsos en el cerebro es posible”. Comprenderán ustedes que cuando mi mente procesa tal información no puedo evitar dirigir la mirada a la parte superior de la web y confirmar “sí, estoy leyendo un periódico y no una novela de ciencia ficción”.

Lo que en un primer momento iba a ser un simple tweet para informar a los seguidores del Blog de tan extraordinario avance científico ha derivado en este post, al no haber podido evitar investigar un poco en el asunto.

Un grupo de científicos del Scripps Research Institute comandados por Mark Mayford han logrado algo que parecía que, o al menos eso pensaba yo, solo podía verse en la gran pantalla: conseguir que ratas de laboratorio recuerden situaciones que nunca han vivido. Medante la inserción de determinados genes y colocando a los animales en una situación concreta, conseguían que las sensaciones se entremezclaran hasta tal punto que las ratas creían estar viviendo una situación que ya había sucedido, algo así como un deja vu.

¿Qué usos puede tener esta asombrosa revelación? Los científicos dicen que una aplicación puramente terapeútica para personas que sufren esquizofrenia o desorden de estres posttraumático, entre otras. Claro que, y quizás también les ha ocurrido a ustedes, pero mi primer pensamiento no iba enfocado a darle un uso tan positivo.

El falso recuerdo es un concepto que se acuño hace algún tiempo, y que como su propio nombre indica, se trata de un recuerdo que nunca se ha producido o que se ha producido de una manera distinta a como se vivió en realidad. Esta cuestión ha sido muy debatida en el ámbito jurídico al encontrarnos con testigos que habían observado como se cometía un hecho delictivo pero cuya memoria fallaba posteriormente, trasgiversando la realidad y afectando, logicamente, al fallo del tribunal.

Elizabeth Loftus, reputada psicólogica y estudiosa de la memoria humana, afirmaba que determinadas técnicas como la hipnosis, el renacimiento o rebirthing  y otras terapias de recuperación de memoria podían afectar a la misma mediante la fabricación de falsos recuerdos. La Fundación para el Síndrome de Falso Recuerdo, de la que forma parte Loftus, apoya y da continuidad al llamado Síndrome del Falso Recuerdo. Este extraño estado mental provoca en la mente de la persona la sensación de que han ocurrido determinados sucesos cuando en realidad estos nunca se han producido, y encontramos el abuso sexual en la infancia, el abuso satánico ritual o incluso la abducción por extraterrestes entre los casos más frecuentes.

Por lo tanto, esta situación que anteriormente se podía alcanzar de manera artificial mediante técnicas como la hipnosis o de un modo absolutamente natural pero impresivible, ahora parece que se esta empezandoa investigar para conseguir, con tota precisión y facilidad, introducir en la mente de las personas recuerdos de situaciones que nunca han tenido lugar para, en principio, eliminar o sustituir momentos traumáticos.

Pero lo que me pregunto es, y no me parece descabellado, ¿qué otros usos puede recibir esta técnica? A mi se me ocurren unos cuantos y la mayoría, siento decirlo, pero no son demasiado buenos.

¿Imagina usted que la cita con el dentista nunca ocurrió? ¿O que despierta una mañana y la familia que usted recuerda no existe o, peor aún, es totalmente distinta a la que le espera en la mesa para desayunar?

¿Esta usted totalmente seguro que sus recuerdos no son falsos?

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